Wine Lovers

Vinos con Burbujas

Esta Navidad os invito (no literalmente) a que probéis los vinos espumosos, ya sea blanco o rosado, en otro momento de la comida o cena.

Tenemos el concepto erróneo, por norma general, de que este tipo de vinos son solo para las celebraciones, para el postre, o para descorchar en momentos de euforia, y que conste que a mí también me mola esa idea, y me encanta celebrar la llegada del año nuevo oyendo el sonido del corcho en el techo del comedor.

Peeero, mi consejo, si lo queréis coger, es que lo probéis con los entrantes (gambas, ensaladilla de mariscos, cigalas, hueva de mújol, mojama, etc..).

Con el jamón sería otra buenísima opción, con el que crea una sinergia brutal, la acidez y lo salado son grandes amigos, también con una tabla de quesos, o de patés.

Cualquier pescado al horno, incluso guisos de carne, o a la parrilla.

Lo que quiero transmitiros es la increíble versatilidad de los vinos espumosos en la mesa, su acidez, su elegancia, la burbuja, los aromas que crean durante la crianza (frutos secos, bollería, masa de pan…), unidos a los varietales, los hacen capaces de acompañar cualquier plato.

Son ideales para quitar la sensación grasa de un bocado de un entrecot, por su acidez y su burbuja que acentúa este sabor, acompañar a un postre ó con comida asiática.

En fin, VERSATILIDAD.

Te invito a que le eches un vistazo a algunos de nuestros vinos espumosos recomendados:

Raventós i blanc de blancs

Kimera espumoso rosado

¡Salud y buen vino!

Deja una respuesta